Mundo 30 agosto 2026 Por Andrés Terrazas

Los nuevos medicamentos para adelgazar reducen el consumo de alcohol

Lisa Rees, una mujer de 46 años de Gales, experimentó un cambio significativo en su consumo de alcohol tras comenzar un tratamiento con un medicamento para bajar de peso en abril. Aunque originalmente buscaba perder algunos kilos, descubrió que no solo comía menos, sino que también había reducido su ingesta de alcohol de manera notable.

Antes de iniciar el tratamiento, Lisa solía consumir entre seis y ocho botellas de vino por semana. Sin embargo, ahora, tras un par de copas, siente que no puede beber más. Este fenómeno ha sido observado en un número creciente de estudios que investigan cómo los medicamentos como Wegovy, Mounjaro y Ozempic, que contienen semaglutida o tirzepatida, afectan la relación de los usuarios con el alcohol.

Efectos en el consumo de alcohol de los medicamentos para adelgazar.

Investigaciones dirigidas por el Dr. Christian Hendershot de la Universidad del Sur de California sugieren que estos medicamentos pueden modificar la respuesta de recompensa en el cerebro, lo que a su vez podría disminuir los antojos de alcohol. Un estudio pequeño realizado en 2025 reveló que personas con trastorno por consumo de alcohol mostraron un menor deseo de beber mientras se trataban con Ozempic.

Otro estudio reciente de la Universidad de Colorado encontró que las pastillas GLP-1 ayudaban a reducir la frecuencia de consumo excesivo de alcohol en personas con trastornos leves a moderados. Muchos usuarios comentaron que sus antojos de alcohol habían disminuido, otros experimentaron náuseas o se embriagaron más rápido, mientras que algunos no notaron cambios.

Por su parte, Warren Thomas, un hombre de 45 años de Colchester, notó que su deseo de beber se esfumó rápidamente después de iniciar el tratamiento con Mounjaro. Afirmó que, tras consumir solo un par de cervezas, se sintió mareado y con una tolerancia al alcohol muy baja, lo que reflejó su cambio de hábitos.

Sin embargo, no todos han tenido experiencias positivas. Faye Goodwin, de 20 años, siente que la medicación ha afectado su vida social, ya que a menudo experimenta náuseas al beber. Describió que a su edad, el alcohol es fundamental en sus interacciones sociales, lo que le ha llevado a modificar sus planes para no interferir con su tratamiento.

Los expertos sugieren que, aunque los medicamentos GLP-1 podrían ser prometedores para tratar el consumo excesivo de alcohol, se necesita más investigación para entender completamente sus efectos y determinar si son seguros y efectivos para quienes no padecen obesidad o diabetes.

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