Las dudas sobre el amor y su permanencia son comunes en las relaciones. La licenciada en Psicología y experta en terapia de pareja, Daniela Moreno, abordó esta temática durante una entrevista en el programa Sabores Bolivianos, centrándose en el momento adecuado para dejar ir una relación.
Para Moreno, atravesar una crisis no implica necesariamente el final de una relación. A menudo, los problemas como discusiones y malentendidos son parte del proceso de convivencia. La clave está en lo que se hace después de estos conflictos: si hay disculpas, reconocimiento de errores y diálogo, hay posibilidades de solucionarlos.
El verdadero desafío aparece cuando los conflictos escalan a insultos y desprecios. En esos casos, es crucial reflexionar si la relación se basa en el amor y la colaboración o si se ha convertido en una lucha de opuestos.
Moreno también señala que muchas relaciones se deterioran no por un único desacuerdo, sino por la acumulación de pequeños problemas. El cansancio emocional, la falta de atención y la desconfianza pueden crear una desconexión gradual entre las parejas.
La especialista destaca que la comunicación asertiva es fundamental. Interpretar cada palabra como un ataque puede llevar a una dinámica donde cada uno intenta demostrar su verdad, en lugar de colaborar para encontrar soluciones.
¿Se puede restaurar el amor?
Las personas que acuden a terapia a menudo buscan restaurar la relación a su forma original. Sin embargo, Moreno sugiere que el objetivo debería ser crear una nueva conexión más saludable. El enamoramiento evoluciona y requiere atención constante para mantener su esencia.
El amor propio es vital, especialmente al considerar el final de una relación. Muchas personas temen a la soledad, lo que puede llevarlas a permanecer en situaciones poco saludables. Reconocer los propios límites y valorar el bienestar personal es clave.
La cuestión de la infidelidad plantea decisiones difíciles. Algunas parejas logran reconstruir su confianza, mientras que otras descubren que es un desafío insuperable. La confianza es frágil y su recuperación depende del compromiso de ambas partes.
Finalmente, Moreno sugiere que el "contacto cero" puede ser útil tras una ruptura. Permitir que las emociones fluyan, buscar apoyo de amigos y concentrarse en uno mismo son pasos importantes para sanar y recuperarse.
El amor no siempre se extingue de un día para otro; a veces se transforma o se esconde detrás de heridas no resueltas. La clave está en preguntarse qué tipo de relación se está construyendo y si ambos están dispuestos a cuidar de ella. Soltar puede ser una forma de reencontrarse con el amor propio y el bienestar.