El Arsenal ha mostrado interés en Julián Álvarez y ha tenido discusiones con su agente y el Atlético de Madrid. Según el periodista Fabrizio Romano, el club londinense estaría dispuesto a abonar los 150 millones de euros que el Atlético exige por el delantero argentino. Sin embargo, la decisión final depende de Álvarez, quien ha dejado claro que su único deseo es jugar en el Barcelona.
Romano destacó que el Arsenal espera una respuesta del jugador antes de que cierre el mercado de transferencias, aunque hasta ahora Álvarez ha reiterado su preferencia por el Barça. "Cuidado con el Arsenal. Está involucrado en la operación, pero falta la aprobación de Julián", comentó el experto en fichajes.
La postura del Atlético de Madrid se mantiene firme: no están interesados en vender a Álvarez al Barcelona. Romano mencionó que la situación entre ambos clubes sigue estancada, lo que complica aún más el traspaso del delantero argentino.
La tensión entre el jugador y la afición del Atlético se hizo evidente en un reciente partido contra el Villarreal, donde los hinchas abuchearon a Álvarez al ser presentado como suplente. Al ingresar al campo en el segundo tiempo, volvió a recibir abucheos, lo que refleja el mal momento que vive.
Días antes, aparecieron pancartas en la Ciudad Deportiva con mensajes de rechazo hacia el jugador, y se reportaron amenazas a su entorno. Jota Jordi, periodista de El Chiringuito, mencionó que Álvarez y su familia están enfrentando un periodo emocional complicado, incluso se dice que el jugador ha estado muy afectado por la situación.
Desde febrero, Álvarez ha expresado su deseo de unirse al Barcelona, y ha dejado claro que no considera otras opciones. Esta posición fue comunicada a la dirección del Atlético en mayo, y la negativa del club a facilitar su salida al Barça ha bloqueado su única alternativa.
Aunque el proyecto del Arsenal, vigente campeón de la Premier League y subcampeón de la Liga de Campeones, podría resultar tentador para el jugador, las restricciones de visado en Inglaterra añaden complicaciones para su familia, lo cual influye en su decisión de no moverse del fútbol español.