Un Tribunal de Sentencia en Paraguay ha decidido condenar al agente especial Enrique Ismael Flores a una pena de 1 año y 6 meses de prisión, aunque esta se encuentra suspendida. La sentencia se basa en la intención de Flores de filtrar información confidencial a un periodista, según reportes de los medios locales.
La acusación sostiene que en 2023, Flores intentó compartir detalles sobre el posible paradero de Sebastián Marset, un presunto narcotraficante uruguayo, e información que comprometería a funcionarios de la Senad que supuestamente le brindarían protección.
Durante el juicio, los jueces Juan Francisco Ortíz y Rossana Maldonado determinaron que los hechos presentados por la Fiscalía eran válidos, aunque también señalaron que solo la reunión entre Flores y el periodista Gabriel Cazenave era suficiente para fundamentar la condena.
Se mencionó que en sus intercambios con Cazenave, el agente implicó que Marset estaba protegido por el exdirector general Antidrogas, Hugo Baptista, y el comandante de Fuerzas Especiales, Aldo Pintos, así como por el exjefe de Inteligencia, Cristian Amarilla.
Además, se consideró que Flores había intentado reunirse con la senadora Celeste Amarilla para revelar la misma información, aunque los magistrados concluyeron que al no haberse concretado esa reunión, no se configuró un hecho punible en este caso.
El juez Manuel Aguirre, en su voto, propuso la absolución de Flores, argumentando que no había evidencia suficiente para confirmar la existencia de un delito. Afirmó que la información que el agente pretendía filtrar podría ser solo un rumor, ya que el actual titular de la Senad indicó que no había datos concretos que corroboraran que Marset estuviera en Paraguay.
A pesar de la disidencia, la mayoría del tribunal ratificó la condena por tentativa de revelación de secretos y decidió imponer la pena de un año y medio, con la condición de que su ejecución se suspendiera.