Mundo 17 agosto 2026 Por Lucía Flores

Ébola en la RDC: Un brote sin precedentes

El brote de ébola, que fue declarado el 15 de mayo en la República Democrática del Congo (RDC), se ha transformado en la segunda epidemia más grave registrada hasta ahora. Hasta la fecha, se han documentado 2.325 muertes y 4.945 contagios confirmados, superando los datos del brote anterior de 2018-2019, que dejó 2.299 fallecidos y 3.481 casos.

Esta crisis corresponde a la cepa Bundibugyo, conocida por su alta tasa de letalidad, que varía entre el 30 % y el 50 %. Esta variante no es detectable por las pruebas que se utilizan para otras cepas más comunes, como la de Zaire, lo que complica aún más la respuesta al brote.

Causas de la propagación rápida

Según la OMS, el virus comenzó a circular en la región oriental de la RDC en febrero, aunque investigaciones sugieren que las infecciones iniciales podrían haber ocurrido incluso en enero. La propagación ha sido acelerada debido a múltiples factores, incluyendo la falta de confianza de la comunidad, la inseguridad en la región y la alta movilidad de la población.

"La demora en la búsqueda de atención médica, la desconfianza de la comunidad y los desplazamientos han dificultado la detección temprana de casos", señala Patrick Otim, director de la OMS para África.

Los mitos y la desinformación han exacerbado la crisis, llevando a ataques contra profesionales de la salud y voluntarios. Además, la situación se ve complicada por un conflicto que afecta a varias provincias, incluyendo Kivu del Norte y Kivu del Sur, lo cual ha creado una población traumatizada y reacia a la ayuda externa.

A pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional, como el ensayo de una vacuna por parte de la Universidad de Oxford, la cepa Bundibugyo aún no cuenta con un tratamiento específico. Mientras tanto, la mortalidad entre los pacientes ha disminuido gracias a los antivirales y anticuerpos monoclonales, aunque se esperan más avances en tratamientos efectivos.

Por último, el director de la OMS, Tedros Adhanom, ha advertido que este brote podría alcanzar cifras similares a la epidemia más devastadora de ébola, que tuvo lugar en África Occidental entre 2014 y 2016, donde se registraron alrededor de 11,000 muertes y 28,000 contagios.

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