Durante un streaming en vivo realizado el domingo, el creador de contenido Valentín Melo se encontró con cuatro hombres que, tras un intercambio de bromas, admitieron que se encontraban en el penal de San Felipe, en Mendoza, Argentina.
Melo, quien utilizaba la plataforma OmeTV para realizar videollamadas aleatorias mientras transmitía en Kick, reaccionó con sorpresa al escuchar la revelación de uno de los internos: "Estamos en el penal de San Felipe, en Mendoza". Su respuesta fue de asombro, comparando la situación con condiciones carcelarias más laxas, a lo que se despidió abruptamente.
El clip de esta inusual conversación se volvió viral en redes sociales, lo que llevó a las autoridades a cuestionar los protocolos de seguridad dentro del penal.
Como respuesta a este suceso, el Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza abrió una investigación para determinar cómo los internos lograron tener acceso a teléfonos móviles. Durante una requisa en el módulo 8B del penal, se encontraron cinco dispositivos móviles en posesión de los prisioneros.
Desde 2012, la tenencia de celulares en las cárceles de Mendoza está prohibida, una normativa que fue ampliada a nivel nacional en 2017. Con el objetivo de reforzar la seguridad carcelaria, en abril de 2025 se implementó el Sistema Único de Control Penitenciario.
Luis Petri, diputado nacional y promotor de la prohibición de celulares en las cárceles mendocinas, expresó su frustración a través de su cuenta de X, exigiendo el cumplimiento de la ley en el penal San Felipe. "No puede haber excusas para su incumplimiento", enfatizó.
Este incidente ha reavivado el debate sobre el ingreso ilícito de teléfonos a las cárceles, un problema que a menudo está relacionado con estafas, extorsiones y la generación de contenido en redes sociales desde el interior de los centros penitenciarios.