El incendio en la Feria Barrio Lindo ha reavivado la discusión sobre la seguridad en los mercados de Santa Cruz. En los últimos cinco años, se han reportado al menos 15 incidentes de este tipo en diversos centros de abastecimiento de la ciudad.
Entre los mercados afectados se encuentran el 4 de Noviembre, Alto San Pedro, Barrio Lindo, Mercado Nuevo, Mutualista, Bicentenario, antiguo Abasto, antiguo La Ramada, nuevo Los Pozos y La Morita. Algunos como el Mutualista y La Ramada han enfrentado esta situación en múltiples ocasiones, lo que resalta la gravedad del problema.
Los bomberos han identificado causas comunes que incrementan el riesgo de incendios, tales como conexiones eléctricas deficientes, pasillos obstruidos por mercancía, hidrantes y mangueras inoperantes, escasez de extintores y estructuras que incumplen las normas de seguridad.
Álvaro Castillo, representante de los Bomberos Voluntarios UUBR, enfatizó la necesidad de reformar las condiciones de almacenamiento y construcción en estos espacios. “Los comerciantes deben adaptarse en todos los aspectos, desde cómo almacenan y distribuyen sus productos hasta las características de las edificaciones”, aseguró.
Además, Castillo subrayó que los sistemas contra incendios deben cumplir con las regulaciones pertinentes. “No se trata solo de tener rociadores; es crucial que estos estén certificados y sigan las especificaciones adecuadas”, añadió.
En tanto, Jorge Santistevan, secretario departamental de Seguridad Ciudadana, instó a reforzar las medidas de protección y a erradicar las conexiones eléctricas irregulares. “Es fundamental que los comerciantes eviten las conexiones clandestinas y la venta de fuegos artificiales dentro de los mercados”, advirtió.
En la Feria Barrio Lindo, donde el incendio ocasionó cuantiosas pérdidas, los trabajos de limpieza de escombros continúan. El área permanece acordonada por el riesgo de colapsos en las estructuras dañadas.
Mientras aguardan por la autorización para acceder a sus puestos y recuperar lo que puedan, muchos comerciantes se agrupan en las cercanías, realizando vigilias para prevenir posibles saqueos.
Una comerciante que sufrió las consecuencias del siniestro expresó su desánimo: “Hemos perdido todo, incluso los puestos están inservibles. Esto no se puede reparar, hay que empezar de cero”.
La situación en Barrio Lindo pone de manifiesto la urgente necesidad de revisar las condiciones de seguridad y prevención en los mercados de Santa Cruz para mitigar el riesgo de futuros incendios y proteger el patrimonio de los comerciantes.