Juan Pablo Velasco, gobernador de Santa Cruz, expresó su apoyo a la medida del presidente Rodrigo Paz que pone fin a la subvención del diésel. Velasco enfatizó que es necesario crear estrategias efectivas que ayuden a los sectores más vulnerables de la población.
El gobernador resaltó que gobernar implica tomar decisiones difíciles que pueden afectar la popularidad, pero son necesarias para el bienestar del país a mediano y largo plazo. "Las decisiones que se tomen deben priorizar el bien mayor", indicó Velasco.
Velasco también mencionó que tiene preparada una propuesta para mitigar el impacto en el costo de vida, sugiriendo que el nuevo contexto económico debe ir acompañado de medidas que beneficien a quienes podrían verse más perjudicados.
Propuesta de apoyo focalizado al transporte público.
El gobernador planteó la idea de mantener un apoyo dirigido al transporte público en todo el país. Esto se lograría a través de la utilización de tecnología para identificar a los beneficiarios y asegurar que los recursos lleguen a quienes realmente los necesitan, evitando que otros se beneficien de manera indebida.
De acuerdo a los datos proporcionados por el Gobierno, la subvención de combustibles representa un costo de aproximadamente 55 millones de dólares semanales, lo que equivale a más de 2,600 millones de dólares al año. Esta situación también ha favorecido el contrabando y la reventa ilegal debido a la diferencia de precios entre el mercado subvencionado e internacional.
Finalmente, Velasco subrayó la importancia de implementar esta decisión con responsabilidad social, asegurando que las reformas estructurales requieren una gestión ordenada y transparente para minimizar el impacto sobre las familias bolivianas.