En una reciente declaración, Donald Trump expresó su disposición para mantener una reunión con Vladímir Putin y Xi Jinping, buscando un acuerdo que ponga fin a la guerra en Ucrania. Este anuncio surge en un contexto donde se especula sobre una cumbre entre los tres presidentes, posiblemente sin la asistencia de Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania.
Trump, al salir de la Casa Blanca, comentó: "Me reuniría y haría cualquier cosa que pueda para poner fin a la guerra", lo que reavivó las conversaciones sobre la posibilidad de un diálogo trilateral. Según fuentes de The Wall Street Journal, la iniciativa de esta reunión provendría del Kremlin.
Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, confirmó que el tema fue discutido durante una llamada entre Trump y Putin el 9 de octubre, aunque desmintió que haya un acuerdo para que se lleve a cabo esta cumbre durante la reunión de la APEC programada para noviembre en Shenzhen, China.
El presidente ucraniano, Zelenski, rechazó las propuestas de Trump, acusando a Estados Unidos de intentar forzar una capitulación de Ucrania al restringir el intercambio de información de inteligencia y demorar el suministro de misiles antibalísticos.
Trump ha intensificado sus críticas hacia Zelenski, sugiriendo que este no está haciendo lo suficiente para terminar con el conflicto. En respuesta a las afirmaciones de Zelenski, quien sugirió que Trump no se encuentra del lado correcto de la historia por su postura sobre las exportaciones rusas, el ex presidente estadounidense insistió en que alguien más debería negociar en representación de Ucrania.
"Zelenski no sabe de qué está hablando. Debería haber resuelto esta guerra hace mucho tiempo. Es hora de que alguien más negocie en nombre de Ucrania".
Este intercambio de declaraciones refleja la complejidad del conflicto en Ucrania y la tensión que existe entre los actores internacionales involucrados, así como la postura de Trump respecto a la situación geopolítica actual.