La relación entre el Gobierno de Rodrigo Paz y Washington se complica tras la revocación de la visa del ministro de Gobierno, Marco Antonio "Tuco" Oviedo. Esta acción sorprende, ya que Oviedo ha colaborado directamente con funcionarios estadounidenses en temas de seguridad.
En julio, una delegación del Departamento de Estado, liderada por Todd Weiland, se reunió en Bolivia con Oviedo, Ernesto Justiniano y el entonces comandante policial Mirko Sokol. Durante estas reuniones, se firmó un acuerdo de cooperación por 20 millones de dólares para combatir el narcotráfico.
Por otro lado, el Gobierno de Paz está apostando fuertemente por un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El 29 de julio se logró un acuerdo técnico por cerca de 1.900 millones de dólares a tres años, aunque este debe ser aprobado por el Directorio del FMI y dependerá del cumplimiento de ciertas condiciones.
A pesar de los desafíos, la administración de Paz sostiene que el crédito está en camino. El ministro de Economía, Christian Morales, mencionó el 1 de septiembre que el préstamo ya cuenta con la aprobación técnica y solo falta la validación legislativa para continuar con el proceso ante el FMI.
El presidente Paz ha declarado que estos recursos se utilizarán para estabilizar el dólar y reforzar la economía nacional, excluyendo el uso de estos fondos para subvencionar los combustibles.
La situación de Oviedo plantea interrogantes sobre si esta revocación es un acto aislado en su contra o una señal política más amplia hacia el Gobierno de Paz. Mientras tanto, el acuerdo con el FMI aún está a la espera de un paso clave: la aprobación por parte del Directorio.