El Te Deum por la efeméride de Santa Cruz fue presidido por monseñor René Leigue, quien subrayó la importancia de la ciudad como un punto de encuentro para las diversas culturas que la habitan. En su discurso, enfatizó la necesidad de ser hospitalarios y de preservar la riqueza natural del departamento.
Leigue afirmó que la población cruceña es reconocida por su espíritu de lucha y unidad. "Esta ciudad es un lugar de encuentro para todos. Aquí conviven personas de todos los rincones del país, y debemos mantener esa esencia cruceña de hospitalidad y convivencia", expresó con firmeza.
El monseñor también recordó que, en sus inicios, Santa Cruz era como "una aldea en medio de la selva" que ha evolucionado con el tiempo, y por ello, es fundamental cuidar el entorno natural que la rodea. Instó a la población a ser responsables y a evitar acciones dañinas, como las quemas.
"Tenemos que dar gracias a Dios, porque nos han puesto en este lugar tan bendecido, donde lo que sembramos se da. No lo destrocemos con las quemazones".
Finalmente, Leigue hizo un llamado a todos los ciudadanos para que trabajen en conjunto por el bienestar de la comunidad y el medio ambiente, resaltando que la hospitalidad es un valor clave para el desarrollo y la armonía en Santa Cruz.
Con este mensaje, el monseñor concluyó el acto, recordando la importancia de la unión y la responsabilidad compartida entre todos los bolivianos que residen en Santa Cruz.