En un evento realizado en Trinidad, Beni, el presidente Rodrigo Paz reconoció que la corrupción ha estado presente en Bolivia tanto en la actualidad como en el pasado. En su discurso, puso de manifiesto que su Gobierno se propone combatir este flagelo como una de sus principales acciones.
Paz enfatizó que, aunque enfrenta decisiones difíciles, no se puede ignorar la realidad de la corrupción. "No hay que negarla", afirmó, resaltando la importancia de atacar este problema.
Cambio en la Fiscalía General del Estado.
Durante su intervención, el mandatario también se refirió al reciente cambio en la Fiscalía General, calificándolo como un hecho inédito en la región. Argumentó que la corrupción y la vinculación con el crimen organizado habían alcanzado niveles alarmantes, lo que justificó esta decisión.
Paz mencionó que las investigaciones están arrojando resultados significativos, con la recolección de pruebas y recursos económicos que podrían ser fundamentales para el avance de los casos.
Propuesta de reforma judicial y constitucional
El presidente destacó que su Gobierno está decidido a llevar a cabo una reforma integral del sistema judicial y también de la Constitución Política del Estado. Aclaró que estos cambios deben surgir desde dentro del sistema judicial mismo y no impuestos desde el exterior.
Paz también subrayó las oportunidades de inversión en sectores clave como la minería y los hidrocarburos, aunque advirtió que la actual Constitución impone limitaciones que dificultan el desarrollo.
Finalmente, el mandatario se refirió a la situación que heredó su administración, describiendo al país como una "patria arrasada" que está en proceso de reconstrucción. Afirmó que su Gobierno está implementando cambios en diversos ámbitos de manera simultánea, con el objetivo de mejorar la democracia, la economía y la realidad nacional.
Durante el evento, Paz también reconoció la labor del fiscal general interino, José Urioste, destacando su trayectoria en el departamento de Beni.