En una reciente declaración, el presidente Rodrigo Paz indicó que el pacto establecido entre Bolivia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) será presentado de forma abierta a la ciudadanía. "Aquí no hay que ocultar nada", afirmó durante su intervención en el evento La Paz Expone.
Paz defendió el acuerdo como un paso necesario para la estabilización económica del país, enfatizando la importancia de contar con reglas claras y una capacidad productiva que impulse el desarrollo nacional.
El acuerdo establece un programa de 36 meses con un financiamiento de aproximadamente 1.900 millones de dólares, lo que equivale a DEG 1.369 millones. Además, se prevé la posibilidad de acceder a al menos otros 5.000 millones de dólares de distintas organizaciones como el Banco Mundial y el BID.
Entre los objetivos del acuerdo se encuentran la recuperación de reservas internacionales, la reducción de desequilibrios fiscales y externos, y el avance hacia un régimen cambiario más flexible.
El Gobierno ya envió el proyecto de este acuerdo a la Asamblea Legislativa para su consideración. El ministro de Economía, Christian Morales, aseguró que los legisladores tendrán acceso al documento completo y a información adicional para su análisis.
A pesar de las promesas de transparencia, el acuerdo ha generado críticas. El ex presidente Jorge "Tuto" Quiroga ha solicitado que el Gobierno publique el acuerdo en su totalidad, incluyendo anexos y condiciones técnicas, antes de que se apruebe el crédito.
La afirmación de Paz sobre que "no hay que ocultar nada" pone al Gobierno bajo la presión de cumplir la demanda de los ciudadanos y de la Asamblea para que todas las condiciones del acuerdo sean de conocimiento público.