Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, enfatizó la urgencia de que las organizaciones internacionales respondan de forma inmediata ante los peligros que representa el narcoterrorismo y el crimen organizado, los cuales buscan desestabilizar las democracias en el mundo.
Paz afirmó que la demora en la cooperación internacional brinda ventajas al crimen organizado para obtener recursos a través de actividades ilícitas como el narcotráfico o el contrabando, lo que pone en riesgo la estabilidad de las democracias. En su opinión, la importancia de la democracia debe ser prioritaria en la colaboración entre naciones.
El mandatario destacó que la ONU se basa en principios democráticos y en el respeto a las leyes y las constituciones, lo que refuerza su demanda de acción rápida ante las crisis que enfrentan países como Bolivia.
La intervención de Paz se da en el contexto de una crisis que afectó a Bolivia entre mayo y junio, marcada por protestas y bloqueos por parte de sectores afines al expresidente Evo Morales, que exigían su renuncia. Este conflicto resultó en desabastecimiento de productos esenciales y dejó al menos 16 muertos, con pérdidas económicas de aproximadamente 3.000 millones de dólares.
El presidente boliviano también mencionó que su país busca salir de esta crisis mediante la producción y exportación, así como atraer inversiones que generen empleo y tecnología. "Bolivia está abierta al mundo y queremos que el mundo venga a Bolivia", subrayó Paz.
"La ideología de la corrupción está en contra del desarrollo, en contra de nuestras democracias", enfatizó Paz, llamando a combatir este concepto ideológico.
Finalmente, Paz también se refirió a la necesidad de diversificar energéticamente a nivel regional y destacó que la cooperación multilateral es fundamental para el desarrollo sostenible de Bolivia.