Desde el inicio de su administración, Rodrigo Paz ha enfrentado varios retos, lo que ha llevado a un total de ocho cambios en su gabinete ministerial. Este proceso, que se ha desarrollado en un periodo de solo nueve meses, también ha implicado la eliminación de cuatro ministerios, un movimiento que busca optimizar la estructura del Gobierno.
Entre los primeros ministros que dejaron sus cargos se encuentran Freddy Vidovic, quien ocupaba el Ministerio de Justicia, y Mauricio Medinaceli, del Ministerio de Hidrocarburos. A medida que avanzaba la gestión, también se produjeron renuncias significativas como la de Edgar Morales en el Ministerio de Trabajo y Marcelo Salinas, quien fue reemplazado por Ernesto Justiniano en Defensa.
No obstante, los cambios no se detuvieron ahí. Beatriz García se despidió del Ministerio de Educación, mientras que Cintia Yáñez dejó su puesto en Culturas y Turismo, una cartera que posteriormente fue eliminada. José Luis Lupo también renunció a su cargo en la Presidencia, sumando así una lista considerable de cambios.
La reorganización del gabinete ha permitido que Fernando Aramayo asuma la Cancillería y, a la vez, se convierta en el nuevo Ministro de la Presidencia. Este giro en la administración se enmarca dentro de una serie de modificaciones que el Gobierno considera necesarias para mejorar su funcionamiento y respuesta ante los desafíos actuales.