Ayer, el sector cañero de Santa Cruz llevó a cabo una movilización hacia las oficinas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para expresar su descontento con el Decreto Supremo 5676, que establece un nuevo régimen de precios para el diésel. Los agricultores, liderados por Óscar Alberto Peña, realizaron una protesta simbólica dejando "chala" en la entrada de la entidad estatal.
Los cañeros argumentan que la implementación de precios diferenciados para el diésel discrimina a su sector y podría aumentar significativamente los costos de producción. Exigen la derogación del decreto y solicitan que el Gobierno trabaje en un nuevo acuerdo que contemple sus necesidades.
Peña recordó que en ocasiones anteriores, cuando se eliminó la subvención al diésel, la producción del sector se vio severamente afectada, alcanzando solo el 50% de lo planeado. Alertó que la nueva normativa podría tener un efecto similar, encareciendo los precios de los productos en el mercado.
Además, el dirigente anunció la convocatoria a una asamblea nacional de productores que se llevará a cabo en el norte de Santa Cruz, donde se decidirán nuevas acciones de protesta en contra del decreto y se buscarán soluciones para asegurar la continuidad de sus actividades productivas.
Por su parte, la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) también se manifestó en contra del Decreto Supremo 5676, exigiendo su anulación. El presidente de la organización, Josué Caricari, rechazó que se les pida proponer alternativas ante el decreto que establece un precio referencial inicial de Bs 18 por litro para Clientes Directos y Grandes Consumidores (Gracos).
El DS 5676 fue emitido en medio de largas filas en las estaciones de servicio para acceder a combustible y a pesar de las quejas de diversos sectores productivos por la falta de este insumo. La norma tiene como objetivo reducir la carga fiscal en la importación de diésel, fijando un precio que incluye costos de importación y tributos.
El decreto determina un precio de Bs 18 por litro para los usuarios directos y Gracos, mientras que para el resto de los consumidores permanece el precio de Bs 9.80 establecido por el DS 5516. El Ministerio de Hidrocarburos será el encargado de definir la metodología para el cálculo del precio referencial.
Fencomin advirtió que el incremento en los precios del diésel tendrá un impacto negativo en la producción, afectando a trabajadores y familias, y reafirmó su estado de emergencia, pidiendo la derogación inmediata del DS 5676.
"El Gobierno tiene que dar alternativas de solución, no nosotros. Ellos tienen que traer propuestas, no decretos, no imposición". – Josué Caricari.