El Gobierno de Rodrigo Paz ha incorporado a tres exfuncionarios de la administración de Evo Morales al Ministerio de Economía. Óscar Navarro, Edwin Aldunate y Fernando Jiménez ocuparán los cargos de viceministros de Tesoro, Presupuesto e Inversión Pública, respectivamente. Su tarea principal será el diseño del Presupuesto General del Estado (PGE) para 2027, además de avanzar en el modelo 50/50 y mejorar las finanzas públicas, incluyendo la búsqueda de financiamiento externo.
Sin embargo, estos nombramientos suscitan interrogantes sobre la esperada renovación del nuevo Gobierno, dado que tanto Navarro como Aldunate ya desempeñaron roles importantes en el Ministerio de Hacienda durante el mandato de Morales. Sus trayectorias están documentadas en archivos oficiales que evidencian su participación en la economía del Estado en ese período.
El actual ministro de Economía, Christian Morales, también tiene un pasado en la administración de Evo Morales, donde comenzó su carrera como analista y ascendió a diversas posiciones técnicas. Después de trabajar en el gobierno de Jeanine Áñez, fue viceministro del Tesoro antes de asumir su actual cargo.
El legado de Espinoza y contrataciones polémicas
José Gabriel Espinoza, presentado como el "capitán antiinflación" por Samuel Doria Medina en 2025, tuvo un papel clave en el equipo económico de Rodrigo Paz, aunque actualmente ya no se encuentra en el Ministerio. Durante su gestión, se reveló que gestionó ante la Unión Europea la contratación de Manuel Canelas, exministro de Comunicación de Morales, para desarrollar un plan estratégico. También se menciona la posible contratación de Leyla Medinacelli, antigua viceministra de Comunicación, con recursos del Banco Mundial.
Este escenario plantea un contraste notable: un Gobierno que llegó prometiendo eficiencia y ruptura con el pasado parece recurrir a figuras que ya formaron parte de la anterior administración de Morales. En medio de desafíos como el déficit fiscal, la escasez de dólares y problemas en el suministro de combustible, surgen dudas sobre si la llegada de estos nuevos viceministros representa una verdadera renovación económica o simplemente un reciclaje de funcionarios.
La cuestión que prevalece no es solo quiénes son estos nuevos funcionarios, sino qué resultados pueden aportar, considerando su experiencia dentro de una burocracia que el propio discurso del cambio prometió transformar.