Mario Argollo, líder de la Central Obrera Boliviana (COB), expresó su desacuerdo con la idea del Gobierno de Rodrigo Paz de prolongar el Estado de Excepción, argumentando que sería un ataque a la democracia. "El Gobierno central no puede gobernar a punta de estados de excepción. Eso no es democrático", manifestó Argollo, quien hizo un llamado a las autoridades para que reconozcan sus errores en medio de la actual crisis económica y social que enfrenta Bolivia.
El dirigente también criticó el Decreto Supremo 5676, que estableció un precio de Bs 18 por litro de diésel para los grandes consumidores. Argollo alertó que esta decisión eleva los costos de producción y genera problemas en diversos sectores, mientras que la población sigue encontrando dificultades para acceder al combustible.
Las declaraciones de Argollo se producen en un contexto donde el Gobierno está evaluando la posibilidad de extender el Estado de Excepción, actualmente vigente hasta el 18 de septiembre. Desde el Ejecutivo se argumenta que esta medida ha permitido restablecer la movilidad tras 53 días de bloqueos, aunque se advierte sobre nuevas amenazas de movilización social.
El rechazo de la COB no implica un llamado a derrocar al Gobierno ni a la sedición, sino una exigencia para que se atiendan los problemas económicos, energéticos y sociales.
Además, la COB planea realizar una reunión ampliada a nivel nacional para evaluar el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con el Gobierno. Con nuevas protestas en el horizonte y un debate abierto sobre la continuidad del Estado de Excepción, el Gobierno se enfrenta a un dilema: optar por extender las restricciones o buscar soluciones a través del diálogo y acuerdos.
En esta situación, la presión social y la necesidad de respuestas efectivas se hacen más evidentes, lo que genera un escenario incierto para el futuro del país.