El pasado domingo 13 de septiembre, la tranquilidad de una familia se vio destrozada por el asesinato de Gabriel Poseabó Fernández, de 21 años, quien fue acribillado en presencia de sus padres que estaban maniatados durante el ataque. La madre del joven denuncia que el crimen ocurrió en su hogar y que la situación fue aterradora.
La madre de Gabriel expresó su desesperación, afirmando que su hijo era una persona tranquila que no se relacionaba con actividades delictivas. "Me lo confundieron, él no salía, no iba ni a fiestas, era muy tranquilo, aburrido", declaró la mujer sobre la naturaleza pacífica de su hijo, quien no merecía un destino tan trágico.
El ataque se registró durante la madrugada y, según la madre, un grupo de aproximadamente seis hombres llegó en motocicletas al domicilio. Durante el asalto, los agresores preguntaron por el propietario de un automóvil rojo que se encontraba estacionado en la zona, pero su familia asegura que Gabriel no tenía nada que ver con hechos ilícitos.
La familia de la víctima ha solicitado a las autoridades que se realice una investigación exhaustiva para esclarecer el crimen. Gabriel es velado este lunes, y su entierro está programado para la tarde de hoy, en medio de una profunda tristeza y consternación por la brutalidad del hecho.
Este lamentable suceso se suma a una ola de violencia en la región, que ha visto un incremento en los asesinatos en las últimas 24 horas, generando preocupación en la comunidad y un llamado a las autoridades para hacer frente a esta alarmante situación.