Mundo 26 septiembre 2026 Por Marcelo Vaca

León XIV celebra una misa masiva en los Campos Elíseos de París

La misa masiva en los Campos Elíseos marcó el clímax de la visita del papa León XIV a una Francia que, a pesar de su carácter laico, ha visto un aumento en los bautismos entre jóvenes y adultos. Este evento congregó a cientos de miles de personas, quienes se unieron para escuchar el mensaje del líder de 1.400 millones de católicos en el mundo.

Previo a la misa, el viernes, 300.000 personas acompañaron a León XIV en un recorrido por París, y 80.000 jóvenes lo recibieron como una figura icónica en el Estadio de Francia. Este entusiasmo popular representa la primera visita de un papa a la capital francesa desde la de Benedicto XVI en 2008.

Durante la misa, León XIV recorrió los Campos Elíseos en su papamóvil, mientras los asistentes le presentaban a sus bebés para recibir bendiciones. "¡El papa es la estrella!", exclamó Virginie Courtot, una mujer de 51 años que llegó con su familia. Para ella, el papa representa el liderazgo que la Iglesia necesita en estos tiempos difíciles.

El contexto religioso en Francia y el mensaje del papa:

La visita del papa se produce en un momento crucial, con un incremento notable en los bautismos en los últimos cinco años, alcanzando los 21.386 este año. Sin embargo, a pesar de este crecimiento, la práctica religiosa enfrentaba un retroceso general.

En su homilía, León XIV enfatizó la necesidad de buscar un sentido más profundo en la vida, en contraste con la búsqueda de bienes materiales y placeres efímeros. Llamó a los jóvenes a ser parte activa de la Iglesia y a no avergonzarse de su fe.

  • 800.000 fieles presentes según el Vaticano
  • 1 millón de asistentes en 1997 con Juan Pablo II
  • 260.000 fieles en 2018 con Benedicto XVI

A pesar del ambiente festivo, algunas activistas de la organización feminista católica Magdala tuvieron que retirar una pancarta que pedía justicia y mayor inclusión para las mujeres en la Iglesia. La misa también atrajo la atención de varios políticos, en un clima electoral tenso debido a la proximidad de las elecciones presidenciales en Francia.

Además de la misa, el papa visitó la Casa Bakhita, un centro de acogida para migrantes, subrayando la importancia de convivir con dignidad y paz en un momento donde el discurso antiinmigrante toma fuerza en Europa. Su mensaje se alineó con la visión de una "civilización del amor".

Tras la misa, León XIV se trasladó a Lourdes para presidir una oración en la gruta de Massabielle y se reunirá con víctimas de abusos en la Iglesia, concluyendo su visita el lunes con un discurso sobre paz y la Unión Europea.

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