La justicia ha dictado 180 días de prisión preventiva para Larissa R., de 25 años, quien es la pareja sentimental de Engri Júnior de Almeida Maia, apodado ‘Júnior Trindade’, líder de la organización criminal Amigos do Estado (ADE), que opera en conexión con el Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil.
Larissa es objeto de una investigación por los delitos de tráfico de sustancias controladas, pertenencia a una organización criminal y tenencia ilegal de armas. Esto se debe a un allanamiento realizado en una propiedad vinculada a Trindade, donde se hallaron armas y drogas.
El fiscal Rudy Parada explicó que el Ministerio Público presentó pruebas que justifican la detención de Larissa, quien según el informe de la juez, tiene suficiente responsabilidad en el caso. La decisión fue confirmada tras la recopilación de evidencias durante un operativo policial.
Elementos incautados durante los allanamientos
- Fusil de alto calibre
- Municiones
- Teléfonos celulares
- Computadora portátil
- Joyas
- Sustancias controladas (marihuana)
- Vehículos de alta gama
- Motos acuáticas
- Cuatrimoto
Los operativos se realizaron en un inmueble cerca de la represa Zapocó, en el municipio de Concepción, Santa Cruz. Las investigaciones continuarán para determinar el origen de los bienes y si hay más implicados en esta estructura criminal.
Larissa fue aprehendida tras un enfrentamiento armado ocurrido el 24 de octubre en Concepción, donde Trindade resultó herido. La mujer intentaba gestionar el traslado urgente del brasileño a Santa Cruz de la Sierra, así como obtener una avioneta para la evacuación.
El tiroteo se produjo después de que vecinos reportaran disparos en las cercanías del cementerio municipal. Según las autoridades, en el enfrentamiento participaron una camioneta Ford gris y una Toyota Hilux blanca, donde al menos diez balas impactaron en uno de los vehículos. Posteriormente, los involucrados trasladaron a Trindade a un hospital en una vagoneta blanca, luego de que obligaron a un vecino a cedérsela.
Trindade fue finalmente llevado a una clínica privada en Santa Cruz, donde continúa recibiendo atención médica, mientras las investigaciones sobre la red delictiva siguen su curso.