La política y el fútbol en Brasil están nuevamente en el ojo de la tormenta. En el contexto de las elecciones presidenciales, varios jugadores y exjugadores han expresado su apoyo a Luiz Inácio Lula da Silva o a candidatos cercanos a la familia Bolsonaro, apuntando a distintas posturas políticas.
Richarlison, delantero del Tottenham y habitual integrante de la selección nacional, ha mostrado su apoyo a Lula. Recientemente, mantuvo un intercambio tenso en redes con Flávio Bolsonaro sobre una isla que afirma haber adquirido en 2020, además de invitar a sus seguidores a votar en las elecciones.
Entre los que apoyan a Lula también se encuentra Paulinho, jugador del Palmeiras, quien destacó la relevancia de las políticas públicas para los sectores menos favorecidos. Asimismo, Ary Borges, de la selección femenina, ha compartido contenido en redes que respalda al presidente. Por su parte, Raphinha, del Barcelona, hizo comentarios que algunos interpretaron como un guiño a Lula, aunque no expresó su apoyo directamente.
En contraste, Neymar, estrella del Santos, ha publicado imágenes de su participación en la primera vuelta electoral, donde realizó un gesto con los dedos que muchos interpretaron como un apoyo al candidato Bolsonaro. También su compañero de equipo mostró una pegatina del Partido Liberal, directamente vinculado a la familia del exmandatario.
Entre los exfutbolistas que se han declarado a favor de Bolsonaro se encuentran Felipe Melo, Romário —senador actual y campeón del mundo en 1994— y Renato Gaúcho, quien ha declarado su voto por el expresidente. Dani Alves, también exjugador, compartió un mensaje religioso que hacía alusión al número 22, símbolo de la campaña de Bolsonaro.
Por el lado de los exjugadores que respaldan a Lula están Juninho Pernambucano, Raí, Walter Casagrande y Vanderlei Luxemburgo, todos reconocidos en el ámbito del fútbol brasileño.
De esta manera, mientras Brasil se adentra en una nueva etapa electoral, las posturas de sus íconos deportivos generan un debate que trasciende las canchas, poniendo de manifiesto cómo la política se entrelaza con el deporte en el país.