El 29 de julio de 2026, una misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) arribó a Bolivia con el objetivo de analizar la situación política y social en el país después de un prolongado conflicto que duró 53 días. Esta visita busca apoyar la democracia y fomentar el diálogo entre los diferentes sectores de la sociedad boliviana.
La llegada de la misión de la OEA se enmarca en la resolución adoptada durante el 56.º periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, que tuvo lugar en Panamá. El conflicto que llevó a esta situación comenzó el 1 de mayo con un paro general indefinido y bloqueos que afectaron considerablemente los servicios básicos.
El equipo, liderado por el secretario general Albert R. Ramdin y el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, tiene programado reunirse con el presidente Rodrigo Paz Pereira y representantes de diversos sectores económicos y sociales. El objetivo es recoger opiniones sobre la situación actual y trabajar hacia el restablecimiento de la paz social.
Ramdin, quien viajó junto al canciller boliviano Fernando Aramayo, resaltó en sus redes sociales la importancia de las reuniones que se llevarán a cabo, enfatizando que se trata de una misión destinada a defender la democracia y el respeto a los resultados electorales, así como al presidente electo del país.
La OEA ha expresado su preocupación por el impacto del conflicto, que ha causado desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, además de dejar al menos 16 muertos y pérdidas económicas que ascienden a 2.760 millones de dólares. En su resolución, la OEA reafirmó la importancia del diálogo para resolver las diferencias y restablecer el orden constitucional.
Con el inicio de su agenda de trabajo, la misión busca consolidar la paz y garantizar un entorno estable en Bolivia, llevando adelante encuentros que permitan escuchar las diversas perspectivas de la situación actual.