En una reciente conferencia de prensa en la Asamblea General de la ONU, el canciller iraní Abás Araqchí presentó un plan que permitiría la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, condicionado a la aprobación por parte de Estados Unidos.
Araqchí subrayó que la pelota está en el campo de Washington. Si Estados Unidos decide aceptar la propuesta, el conteo de la semana comenzaría inmediatamente después de la aceptación.