En un discurso realizado en el Museo de la Defensa Sagrada, que conmemora la guerra entre Irán e Irak, Qalibaf destacó que la actual capacidad militar de Irán les permite lanzar ataques con misiles a cualquier ubicación global. Esto se produce en un contexto donde se desarrollan importantes reuniones en la Asamblea General de la ONU.
Qalibaf recordó las limitaciones del país durante la guerra de 1980 a 1988, donde el alcance de sus armas no superaba los 15 kilómetros. Sin embargo, enfatizó que, en la actualidad, Irán no se rendirá ante la presión militar de Estados Unidos ni de otras potencias.
La guerra entre Irán e Irak comenzó cuando Irak, bajo el mando de Sadam Husein, invadió Irán. Este conflicto finalizó en 1988 con un alto el fuego promovido por la ONU. Durante la ceremonia, Qalibaf subrayó que el país ha aprendido a enfrentar adversidades y no se detendrá ante el desafío de una guerra híbrida.
En los últimos días, el tono de las amenazas de Irán hacia Estados Unidos se ha intensificado, con afirmaciones de que Washington podría reanudar sus operaciones militares en la región. A pesar de esto, un miembro del gobierno iraní expresó la disposición de Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz si se dan los primeros pasos hacia una reducción de la presión militar por parte de EE.UU.
Las declaraciones de Qalibaf coinciden con la asistencia del presidente iraní, Masud Pezeshkian, a la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó su interés en reunirse con Pezeshkian, aunque también lanzó advertencias agresivas contra Irán.
Desde que estalló el conflicto con Israel y Estados Unidos, Irán ha llevado a cabo ataques con misiles y drones dirigidos a Israel y bases militares estadounidenses en varios países árabes. Asimismo, ha realizado acciones que restringen el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, afectando embarcaciones en la zona.