Las indagaciones sobre el asesinato de José Luis Bravo, ocurrido el 3 de septiembre en la zona del Urubó, han avanzado con la identificación de uno de los presuntos responsables. La Fiscalía y la Policía están trabajando para determinar el motivo del crimen y localizar a otros implicados.
El fiscal Franz Delgadillo anunció que el Ministerio Público ha iniciado una investigación por el presunto delito de asesinato y confirmó que la víctima, de alrededor de 50 años, era conocida como alias “Hormiga”.
Delgadillo también mencionó que Bravo contaba con antecedentes por tráfico de sustancias controladas y violencia familiar, los cuales fueron registrados entre ocho y diez años atrás.
Uno de los aspectos que la Fiscalía está analizando es la cantidad de dinero que la víctima tenía al momento del crimen. Según Delgadillo, "se estima que Bravo poseía 8 mil dólares y 40 mil bolivianos en su bananero".
Las grabaciones de las cámaras de seguridad muestran a varias personas subiendo a la vagoneta de la víctima y conversando entre dos y cuatro minutos, antes de que uno de ellos realizara movimientos dentro del vehículo y luego se produjera el ataque.
El fiscal sostuvo que, por el momento, no se descartan hipótesis. "Estamos manejando la primera hipótesis de un ajuste de cuentas", aunque también se está considerando la posibilidad de que el crimen esté vinculado a una transacción de sustancias controladas. "Ambas hipótesis están sobre la mesa", afirmó.
El director de la Felcc, Jhonny Coca, confirmó que uno de los sospechosos ya ha sido identificado y que se están realizando operativos y allanamientos para localizarlo y presentarlo ante las autoridades. A su vez, los investigadores están en la búsqueda de otros involucrados en el hecho.
Coca explicó que estos avances se han logrado gracias al análisis de las cámaras de seguridad, testimonios de testigos presentes en el lugar y otras imágenes obtenidas durante la investigación.
Finalmente, el director de la Felcc indicó que el principal sospechoso identificado pertenece al círculo de amistades de Bravo. "Es una persona del entorno, de amigos que tenía la víctima. Varios miembros de la familia de la víctima lo conocen", declaró. La Policía está evaluando si el crimen podría estar relacionado con una transacción fallida, una deuda, o un posible robo de drogas.