El Gobierno de Perú ha decidido implementar un subsidio focalizado para aliviar las consecuencias del aumento de precios en los combustibles, una situación que desencadenó protestas y bloqueos en la región de Ucayali. La medida, que busca apoyar a transportistas de carga y pasajeros, así como a mototaxistas y transporte fluvial, ofrece un subsidio del 15% al 20%.
La presidenta Keiko Fujimori anunció este subsidio el 14 de agosto, tras varios días de paros que comenzaron el 10 de agosto. Estos bloqueos habían dificultado la movilidad de pasajeros y mercancías, y habían generado escasez de combustibles en la región.
El subsidio tiene una duración inicial de tres meses y se destinará a mitigar el impacto del encarecimiento del diésel y otros combustibles en los costos de transporte, tarifas de fletes y pasajes.
Gracias a la medida, los transportistas fluviales en Ucayali levantaron la huelga indefinida, que había generado un clima de tensión en la región. El Gobierno ha asignado hasta S/105 millones (aproximadamente $31 millones) para financiar este subsidio.
El 18 de septiembre, se aprobó un mecanismo adicional para los mototaxistas de Loreto, Ucayali y Madre de Dios, que incluye un subsidio de S/4 por galón, con un tope de S/100 mensuales durante tres meses.
Esta medida se presenta como una respuesta temporal a la escalada de precios internacionales de los combustibles, con el objetivo de asegurar la continuidad del transporte público y evitar que el aumento de costos se traslade a los usuarios y a las actividades económicas.