El Gobierno de Bolivia ha decidido activar medidas preventivas, movilizando a las Fuerzas Armadas y la Policía, tras el bloqueo realizado por productores de la provincia Marbán en el puente San Pablo, ubicado en Beni. La administración busca establecer un diálogo para abordar la situación.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó que se enviará una comisión de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) a la zona conflictiva con el objetivo de dialogar con los productores y encontrar una solución a sus demandas.
Justiniano enfatizó que, aunque se respeta el derecho de la población a manifestarse, es crucial que las movilizaciones se realicen dentro del marco legal y sin interferir en el libre tránsito de otros ciudadanos. "No vamos a permitir los bloqueos en ninguna parte del país", aseguró.
El Gobierno está procediendo de acuerdo a las normativas vigentes y trabaja en identificar a quienes están promoviendo estos bloqueos, para que se tomen las acciones judiciales pertinentes. El ministro advirtió que se están tomando medidas en base a la ley para enfrentar este tipo de situaciones.
Además, el ministro Justiniano expresó que el Ejecutivo prefiere resolver el conflicto mediante el diálogo y la negociación. "Es mejor siempre tratar estos temas como protestas pacíficas y buscar un entendimiento", afirmó.
El conflicto actual surgió debido a la oposición de los productores al Decreto Supremo 5676, que establece que los grandes consumidores de diésel deben pagar Bs 18 por litro. Los movilizados exigen la derogación de esta normativa y han intensificado sus acciones en la ruta entre Beni y Santa Cruz.
Por su parte, el Gobierno también está tomando medidas para garantizar la circulación de vehículos, con un despliegue de las Fuerzas Armadas y la Policía en la zona del bloqueo, buscando restablecer el orden en la región.