El fiscal general del Estado, José Armando Urioste, defendió su autonomía en el cargo, afirmando que no está bajo la influencia de ningún grupo. En este contexto, subrayó que la designación de fiscales departamentales será un claro ejemplo de su independencia.
"Mi persona no tiene parentesco con ninguna persona. Mi esposa sí es pariente de uno de los asesores de Camacho pero ninguna relación, ninguna influencia es algo totalmente circunstancial".
Urioste se comprometió a que la próxima selección de fiscales departamentales será realizada de manera cuidadosa, buscando garantizar la integridad y transparencia en esta labor. Prometió que los nuevos fiscales serán personas honestas y competentes.
Además, el fiscal general resaltó que los candidatos a ocupar estos cargos no deben tener antecedentes penales, así como también deberán estar limpios de vínculos con el narcotráfico o la extorsión, así como de cualquier lazo político.
Se espera que la próxima semana se den a conocer los nombres de los nuevos fiscales departamentales, en lo que será un paso importante para la administración de justicia en el país.