En un evento celebrado en Florida, conocido como la Hispanic Prosperity Gala, Fernando Cerimedo, un consultor político argentino, expresó su visión sobre el papel de los asesores políticos en Bolivia. Durante su discurso, destacó que el objetivo de su labor no solo consiste en ganar elecciones, sino también en contribuir al gobierno de los candidatos que apoyan, una afirmación que resuena ante los cuestionamientos sobre su influencia en la administración de Rodrigo Paz.
Cerimedo hizo referencia a los logros de su equipo durante la campaña electoral de 2025, señalando que fueron responsables de la salida de Evo Morales del poder, logrando de esta manera desplazar al socialismo del escenario político boliviano. Sin embargo, uno de los momentos más destacados de su intervención fue el agradecimiento que ofreció a la familia del presidente, mencionando de manera especial a su esposa, Vivi, y a su hija, Catalina.
El consultor argentino reveló que Catalina Paz jugó un papel crucial en su vinculación al gabinete del presidente, asegurando que fue ella quien lo integró al equipo que se enfrentó en las elecciones. Esta afirmación contrasta con la narrativa que se había manejado anteriormente, donde Cerimedo era presentado más como un contacto académico de la hija de Paz.
Además, Cerimedo enfatizó que el verdadero desafío no radica solamente en ganar elecciones, sino en asegurar que los candidatos puedan gobernar efectivamente para prevenir que la izquierda retorne al poder. Su intervención se inscribió dentro de un marco más amplio de estrategias políticas regionales y de lo que él denominó una "batalla cultural".
Las declaraciones de Cerimedo, en medio de las controversias sobre su influencia en la política nacional, reabren el debate sobre la magnitud de su participación en la toma de decisiones dentro del gobierno de Rodrigo Paz y qué otros actores de su entorno estuvieron involucrados en este proceso.