La tragedia ocurrió el día jueves a las 8:00, cuando la madre, Giuliana, estaba llevando a su hijo mayor, de cinco años, al Jardín de Infantes N.º 949, ubicado en la calle Conesa, entre Mitre y Sarmiento. En ese momento, un fruto cayó sobre la cabeza del pequeño Lucas, causando un accidente fatal.
Después del incidente, Giuliana solicitó asistencia urgente de los servicios de emergencia y bomberos. Sin embargo, ante la tardanza de la ayuda, el padre del bebé tomó la decisión de trasladarlo al Sanatorio de la Trinidad de Quilmes. Al llegar, Lucas fue sometido a una cirugía y quedó bajo cuidados intensivos, pero lamentablemente falleció el domingo, a pesar de los esfuerzos médicos por salvarlo.
La madre denunció que el jardín había realizado numerosas solicitudes para la poda de los árboles que se encontraban en la vereda, indicando que ya se habían registrado otros incidentes similares anteriormente. Giuliana mostró su frustración por la falta de respuesta por parte de las autoridades municipales a esos reclamos.
Además, tras el accidente, el personal del municipio acudió al lugar dos días después de la tragedia para llevar a cabo la poda de los árboles, lo que Giuliana consideró una acción tardía y hecha a escondidas. "Se acercaron a escondidas a podar los árboles", exclamó la madre, expresando su indignación por la situación.
El caso ha sido tomado por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 9 de Quilmes, que ha decidido calificar la causa como "lesiones culposas" y se están realizando las investigaciones necesarias. La muerte de Lucas ha generado una gran conmoción en la comunidad educativa y ha reavivado los reclamos sobre el mantenimiento de los árboles en la zona.