Yamil García, viceministro de Transparencia, ha denunciado oficialmente a siete exfuncionarios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) por un posible daño económico de cerca de 17 millones de bolivianos. Esta situación está relacionada con la construcción, supervisión y equipamiento de la "Casa Ejecutiva" de la empresa estatal.
La denuncia incluye cargos por conducta antieconómica e incumplimiento de deberes, destacando que se destinaron fondos públicos a una infraestructura que contaba con características y comodidades que no justificaban la inversión realizada. García señaló que los gastos en la "Casa Ejecutiva" más bien parecían los de un hotel de lujo.
Equipamiento de lujo en cuestión
Entre los gastos denunciados se destacan equipos de comunicación, sistemas de seguridad, electrodomésticos de alta gama, así como muebles y decoraciones de diseño. García mencionó que se encontraron parlantes Bose en el exterior, cada uno valorado en más de 500 dólares, además de obras de arte y mobiliario exclusivo.
García aclaró que el foco de la denuncia no es la calidad de la construcción, sino la improcedencia de utilizar recursos públicos en esos lujosos gastos. La "Casa Ejecutiva" fue concebida para alojar a altos ejecutivos de YPFB, evitando su hospedaje en hoteles, pero no se demostró que esto generara beneficios reales para el Estado.
El proyecto de la casa ejecutiva no se encontraba inscrito en el Programa Operativo Anual (POA) ni en el presupuesto de 2014, aunque posteriormente se ordenó su inclusión por parte de la presidencia ejecutiva de YPFB.
El proceso legal avanza
Los exfuncionarios denunciados incluyen al expresidente ejecutivo interino Guillermo Achá, el exgerente de Administración y Finanzas, el exjefe de Infraestructura y otros cuatro miembros del directorio que aprobaron la asignación de recursos. García espera que el Ministerio Público tome las acciones necesarias para investigar y determinar las responsabilidades pertinentes.