El cuerpo del subteniente Yerson Salazar Aliendres fue encontrado el sábado, luego de un intenso operativo que se llevó a cabo en las cercanías de la comunidad Ascensión de la Frontera, ubicada en el municipio de San Matías, Santa Cruz. Este hallazgo se produjo casi 48 horas después de que el policía fuera emboscado mientras patrullaba la zona.
La familia de Salazar había presentado una denuncia, indicando que el subteniente había sido asignado a la frontera en un momento en que debía estar de vacaciones y, además, carecía de su arma de reglamento en ese momento. En una reciente rueda de prensa, el comandante general de la Policía, Mirko Sokol, mencionó que las promociones 2024 y 2025 no habían recibido sus armas debido a problemas de gestión en la anterior administración, comprometiéndose a solucionar esta situación.
El descubrimiento del cuerpo del uniformado se produjo en paralelo con el despliegue de contingentes de La Paz y Cochabamba, que tienen como objetivo capturar a Adán Licer Olivera Barbery, conocido como El Grillo, quien es considerado el líder de la emboscada y uno de los criminales más buscados por las autoridades. Durante las primeras acciones policiales en la zona, se encontraron indicios de actividades delictivas.