El 4 de octubre, Brasil se prepara para unas elecciones donde el foco se centra principalmente en el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su rival, Flávio Bolsonaro. Sin embargo, la boleta incluirá a once aspirantes más, todos con aspiraciones a la presidencia, pero con escasa relevancia en las encuestas.
Candidatos menos conocidos en la contienda
- Augusto Cury (Adelante)
- Ronaldo Caiado (Partido Social Democrático)
- Renan Santos (Misión)
- Romeu Zema (Nuevo)
- Clariana Barão (Democracia Cristiana)
- Samara Martins (Unidad Popular)
- Rui Costa Pimenta (Partido de la Causa Operaria)
- Edmilson Costa (Partido Comunista Brasileño)
- Hertz Dias (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado)
- Leonardo Alves de Araújo (Partido Renovador Laborista Brasileño)
- Wilson Grassi (Demócrata)
Entre estos candidatos destaca Augusto Cury, un escritor y psicólogo sin experiencia política que propone ideas inusuales como el uso de drones para combatir la violencia de género. Sin embargo, su apoyo en las encuestas es del 4%.
Por su parte, Ronaldo Caiado, un político de 76 años, ha sido gobernador de Goiás y aboga por la seguridad pública, aunque sus intenciones de voto también se limitan al 4%.
El candidato Renan Santos, conocido por su postura antisistema, promete medidas radicales como un estado de sitio permanente, pero solo cuenta con un 3% de intención de voto. Mientras tanto, Romeu Zema, un empresario que ha gobernado Minas Gerais, se queda en un 1% pese a su enfoque en la corrupción y la reducción del Estado.
Los demás candidatos, como Clariana Barão y Samara Martins, presentan propuestas que no logran resonar en las encuestas, dejando sus respectivas intenciones de voto por debajo del 1%.
Finalmente, algunos de los postulantes, como Hertz Dias y Wilson Grassi, no registran ninguna intención de voto significativa, lo que pone de relieve el dominio de Lula y Bolsonaro en esta contienda electoral, a pesar de la diversidad de opciones en las urnas.