Hernán Paredes, viceministro de Régimen Interior, reconoció que es necesario realizar "ajustes" al Decreto Supremo 5676, en vigor desde el 17 de agosto, que establece un aumento en el precio del litro de diésel para grandes consumidores, pasando de 9,80 a 18 bolivianos.
En un acuerdo suscrito este martes en Yapacaní, Paredes expresó la inquietud de los sectores productivos, señalando que la subida de precio ha generado "muchísima molestia". Afirmó que no era la intención del decreto provocar tal descontento.
Posibles acciones del gobierno ante la crisis
El viceministro aclaró que, aunque aún no se ha decidido si el decreto será abrogado o modificado, el objetivo principal es asegurar que los pequeños productores tengan acceso al combustible. La decisión final recaerá en el gabinete de ministros.
Ante la posibilidad de movilizaciones por parte de los sectores afectados, se desplegaron efectivos policiales y militares en Yapacaní para mantener el estado de excepción vigente en el país. Sin embargo, Paredes aseguró que se retirarán las fuerzas del orden tras presentar una propuesta de modificación o abrogación del decreto en un plazo de 48 horas.
"Se van a retirar. Yo (Paredes) tengo un plazo para presentar en 48 horas un informe y una propuesta de modificación o de abrogación de este decreto supremo al gabinete que es la instancia que determina".
El viceministro también mencionó que recomendará a los Ministerios de Defensa y de Gobierno que se proceda con la retirada del contingente, en un intento por apaciguar la situación y atender las demandas de los productores.