El exministro de Trabajo, Edgar Morales, ha revelado que durante su tiempo en el cargo enfrentó diversas presiones relacionadas con la contratación y permanencia de personal en su ministerio. Uno de los casos más destacados involucró a una familiar de la actual jefa de Gabinete de la presidencia, Gilda Céspedes.
Morales decidió despedir a Micaela Lola Céspedes, sobrina de Gilda, debido a que, en su opinión, no estaba cumpliendo con sus responsabilidades laborales. Según sus declaraciones, la funcionaria solo asistía al trabajo para marcar su presencia y luego se retiraba, lo que llevó a Morales a tomar la decisión de desvincularla.
Tras este despido, el exministro recibió una llamada de Fernando Cerimedo, quien le expresó su desacuerdo sobre la decisión tomada con respecto a Micaela. Cerimedo le preguntó si estaba al tanto de las consecuencias de su acción, lo que llevó a Morales a vincular este incidente con la presión que estaba sufriendo desde el entorno del presidente.
Finalmente, Edgar Morales mencionó que fue removido de su cargo y antes de dejar la cartera de Trabajo, informó al presidente Rodrigo Paz sobre las presiones que había enfrentado y el caso de la funcionaria, aunque, según él, el mandatario no mostró un interés significativo por su relato.