Samuel Doria Medina, dirigente de Unidad Nacional (UN), expresó sus dudas sobre la imparcialidad del nuevo zar anticorrupción, Yamil García, quien ocupa el cargo de viceministro de Transparencia. Doria Medina sostiene que García tiene una fuerte relación política con el actual presidente, Rodrigo Paz.
El empresario argumentó que un zar anticorrupción debería ser una figura con la suficiente independencia y prestigio personal para combatir la corrupción de manera efectiva. Sin embargo, considera que la elección de García no responde a esta premisa.
Doria Medina también señaló que tanto García como Paz formaron parte del mismo bloque político durante la legislatura anterior, lo que, en su opinión, compromete la objetividad de García en su nuevo rol.
La idea detrás de un zar (o zarina) anticorrupción es contar con alguien con la suficiente independencia y prestigio personal como para evitar que los demás metan la mano en la lata.
El pasado lunes, el Gobierno de Bolivia promulgó el Decreto Supremo 5706, que amplía las funciones del viceministro de Transparencia, designándolo como "Representante Gubernamental para la Transparencia, Lucha Contra la Corrupción, Integridad Pública y Justicia".
Entre las nuevas atribuciones, García podrá actuar de oficio con las unidades de transparencia de diversas instituciones estatales y coordinar acciones con la Unidad de Investigación Financiera (UIF) para llevar a cabo el rastreo patrimonial.
Finalmente, Doria Medina criticó que García esté bajo la dependencia del Ministerio de la Presidencia, dirigido por Fernando Aramayo, quien es considerado uno de los colaboradores más cercanos al presidente Paz. A su juicio, esta situación hace innecesaria la figura del zar anticorrupción, sugiriendo que sería mejor no contar con uno.