La reelección de Roberto Castro como presidente de la Cámara de Diputados ha generado controversia. Varios miembros del Partido Demócrata Cristiano (PDC) han manifestado que el proceso fue ilegal y carente de legitimidad.
Sandra Rivero, diputada del PDC, afirmó que la conformación de la directiva es inválida, señalando que "ha entrado por las ventanas" y que carece de representación legítima dentro del órgano legislativo.
Ricardo Rada, otro legislador del PDC, también criticó la elección, considerándola nula. Según su perspectiva, la presidencia de Castro no cuenta con la legitimidad necesaria para ser reconocida.
Al mismo tiempo, diversas agrupaciones políticas, como Libre, Alianza Popular y Súmate, han emitido un comunicado en el que rechazan el método utilizado para la elección de Castro. En este pronunciamiento, se califica de "golpe de Estado" el proceso que llevó a su reelección.
El documento emitido por estas organizaciones expresa un fuerte rechazo hacia la configuración de los bloques de mayoría y minoría en el Legislativo, acusando una violación a la democracia durante la sesión ocurrida la noche del viernes.
"Expresamos nuestro rechazo al golpe de Estado a la democracia de Roberto Castro como presidente de la Cámara de Diputados".