El cadáver del subteniente Yerson Salazar Aliendres fue localizado casi dos días después de su asesinato en una emboscada en San Matías. Este hallazgo llevó a la Policía a desmantelar un presunto centro de operaciones del crimen organizado en Ascensión de la Frontera, en el departamento de Santa Cruz.
Durante el operativo, las autoridades encontraron una pista clandestina, una aeronave Cessna, alrededor de 500 litros de combustible para aviación, varios vehículos, armamento, fundas para armas y vestimenta táctica. Aunque no se detectaron sustancias ilegales, las investigaciones sugieren que este lugar era utilizado para el traslado de cargamentos ilícitos hacia Brasil.
De acuerdo con los informes, el subteniente Salazar formaba parte de una patrulla del Centro Especial de Investigación Policial (CEIP) que fue emboscada el 30 de julio mientras investigaba el asesinato de cuatro personas en San Matías. En el ataque, Salazar perdió la vida y otro policía resultó herido. Los atacantes se llevaron el cuerpo del oficial, incendiaron la camioneta policial y abandonaron sus restos cerca de la pista clandestina.
Las indagaciones también están explorando una posible conexión entre la propiedad y organizaciones criminales brasileñas, como el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC), aunque la Policía ha señalado que esta vinculación aún no está confirmada oficialmente.
Por el momento, Luis Andrés C. A. se encuentra detenido, mientras que las autoridades están tras la pista de Adán L. O. B., alias “Grillo”, quien es señalado como uno de los líderes del grupo armado. Las operaciones continúan en coordinación con las fuerzas de seguridad de Brasil para capturar a los responsables y desmantelar la organización.