Ana María Crispín, senadora del país, ha declarado que el exsenador Andrónico Rodríguez es identificado como una de las figuras que formó parte de las tácticas políticas del argentino Fernando Cerimedo. Esta acusación se presenta en el marco de las indagaciones que buscan esclarecer la conexión entre Cerimedo y diversos actores políticos en Bolivia.
Las afirmaciones de la senadora Crispín refuerzan las críticas sobre la supuesta influencia de Cerimedo en el ámbito político boliviano, especialmente durante y después de las elecciones. Informes periodísticos han revelado que el argentino mantuvo contactos con una variedad de políticos y ofreció su asesoría en el país.
Actualmente, Cerimedo es el foco de una investigación que examina sus relaciones con varios funcionarios y políticos del país. Según un reportaje de La Razón, Cerimedo arribó a Bolivia en 2024 con el propósito de realizar estudios de mercado para empresas privadas, y en 2025 amplió notablemente sus vínculos políticos.
La declaración de Crispín vuelve a ubicar a Andrónico Rodríguez en el centro de este entramado, mientras se busca determinar el papel específico que cada individuo desempeñó dentro de la red de contactos de Cerimedo.
Andrónico Rodríguez fue otra de las fichas usadas por Fernando Cerimedo en su estrategia de influencia política.
La situación plantea interrogantes sobre la transparencia en las relaciones entre actores políticos y extranjeros, y resalta la necesidad de una investigación exhaustiva para esclarecer todos los vínculos involucrados.