Este miércoles, comunidades indígenas transfronterizas en la región amazónica de Colombia, Ecuador y Perú expresaron su preocupación por un "riesgo inminente de exterminio" que afecta a sus pueblos, expuestos a la contaminación, el despojo y la violencia en sus territorios.
La alerta se hizo durante el 197 periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se lleva a cabo en Ciudad de Panamá. En este contexto, presentaron el informe titulado 'Fragmentación territorial, despojo y violencia contra los Pueblos y Naciones Originarias Transfronterizas', el cual documenta violaciones sistemáticas de derechos humanos en Ecuador, Colombia y Perú.
El informe, elaborado por Amazon Frontlines, señala que las naciones originarias que ocupan territorios ancestrales más allá de las fronteras nacionales están en peligro de extinción física y cultural. Este estudio se realizó entre 2021 y 2026 y recoge testimonios de comunidades como los Awá, A’i Cofán/Kofán, Siona/ZioBain, y otros.
María Espinosa, defensora de derechos humanos y parte de Amazon Frontlines, enfatizó que estos pueblos, que existen desde antes de la formación de los estados, tienen derechos que deben ser protegidos. Resaltó que, a pesar de su pequeña población, sus identidades y culturas están en grave peligro.
"No puede ser que terminen teniendo más derechos las corporaciones y las empresas que los pueblos (…) No están pidiendo nada más que el derecho a vivir en sus territorios en condiciones de dignidad y de seguridad".
Justino Piaguaje, un miembro de la nación Siekopai, comentó que su comunidad, compuesta por alrededor de 2.000 personas, ha enfrentado conflictos históricos debido a la explotación de recursos naturales desde el siglo XVII. En este sentido, Fredy Piaguaje, delegado de la Asociación de Cabildos Indígenas del Pueblo Siona, recordó la importancia del vínculo entre los pueblos y sus territorios.
"El indio sin territorio no es indio. El territorio sin el indio no es territorio", afirmó Piaguaje, quien destacó la necesidad de garantizar la protección de sus prácticas culturales y espirituales en sus tierras ancestrales.