Omar River Velasco Portillo, exdirector general de Análisis y Políticas Fiscales, ha puesto en tela de juicio la noción de que todas las empresas públicas son inherentemente deficitarias. En su opinión, es fundamental que la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP) realice un análisis del rendimiento de estas entidades basado en datos concretos.
De acuerdo con un estudio que se apoya en estadísticas del Ministerio de Economía, el déficit promedio de las empresas públicas durante los últimos 20 años ha sido de menos del 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB). En contraste, el Sector Público No Financiero ha tenido un déficit promedio significativamente mayor, alcanzando el 3,6%. Además, sin contar los gastos de capital, las empresas estatales han demostrado tener un superávit corriente promedio de 1,1%.
Velasco advierte que la decisión de cerrar empresas públicas no necesariamente solucionaría el problema del déficit fiscal, dado que también se perderían los ingresos que estas generan para el Estado. Sin embargo, reconoció que algunas de estas empresas enfrentan problemas de administración que requieren atención y medidas correctivas.
El exdirector también recordó la liquidación de la Corporación Boliviana de Fomento (CBF) en la década de 1980 y expresó su preocupación por la posterior privatización de varias de sus filiales. Finalmente, subrayó que la consolidación fiscal no debería ser confundida con el cierre indiscriminado de empresas estatales, sugiriendo que se necesita un enfoque más matizado en la gestión pública.