Álvaro Cazasola, legislador del país, expresó su descontento con la dirección del excomandante general de la Policía, Mirko Sokol, durante una declaración emitida el 31 de agosto. Cazasola puso en tela de juicio la atención que Sokol brindó a la captura del expresidente Evo Morales, sugiriendo que este caso no constituyó una de sus prioridades durante su gestión.
El diputado mencionó que la duración del mandato de Sokol no se tradujo en resultados concretos, enfatizando que "Sokol duró bastante y Evo seguía sin ser prioridad". A pesar de que se había afirmado que Morales aún se encontraba en Bolivia, no se habían hecho esfuerzos significativos para ejecutar la orden de aprehensión emitida.
Cazasola también subrayó la necesidad de que la Policía priorizara la captura de Morales y propuso que es fundamental contar con personal capacitado y una dirección efectiva al frente de la institución para enfrentar los problemas de inseguridad.
El legislador recordó las polémicas generadas por audios y denuncias que han afectado la credibilidad de la gestión policial. Planteó una pregunta crítica: ¿por qué la gestión de Sokol no produjo avances en uno de los casos más sensibles del país?
La reciente salida de Sokol ha abierto un debate sobre quién asumirá el mando de la Policía y si su sucesor priorizará no solo el combate a la inseguridad, sino que también se enfocará en cumplir con las órdenes judiciales pendientes, incluyendo la que involucra a Evo Morales.