Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), enfatizó que aunque se ha reducido el tiempo de espera en los surtidores, la crisis de abastecimiento de diésel persiste, especialmente en las provincias, lo que podría impactar de manera negativa en las próximas campañas agrícolas.
Frerking solicitó al Gobierno la implementación de una normativa que permita la importación de diésel por parte de empresas privadas y agroindustrias, para asegurar el suministro necesario para el sector productivo. "Se pueden acabar las colas, pero la falta de combustible seguirá", aseguró.
El presidente de la CAO cuestionó que las decisiones tomadas hasta la fecha hayan resuelto de manera permanente el tema del abastecimiento. "Si las medidas hubieran funcionado, no habría colas y el diésel estaría disponible sin problemas", expresó Frerking, destacando que la situación sigue complicada fuera de las áreas urbanas.
A medida que la reducción de filas es evidente, la verdadera preocupación se centra en el abastecimiento en el campo, donde se espera sembrar más de 3 millones de hectáreas en la campaña de verano. Frerking manifestó que esto es crucial para la producción agrícola, en especial para la soya y el arroz.
El dirigente también mencionó que en Santa Cruz se proyecta sembrar cerca de 1,5 millones de hectáreas en soya, y resaltó la importancia de que el diésel esté disponible en el momento que los productores lo necesiten, no cuando la campaña ya esté en marcha.
Frerking concluyó que la solución a la falta de diésel no solo debe enfocarse en reducir el tiempo de espera en las estaciones de servicio, sino en asegurar que los productores cuenten con el combustible necesario en el momento oportuno para sus actividades.