Mundo 1 octubre 2026 Por Karen Roca

Brasil se prepara para las elecciones con un panorama económico complejo

El próximo 4 de octubre, Brasil elegirá a su nuevo presidente en un entorno económico complicado. A pesar de un desempleo en mínimos históricos, el país enfrenta una deuda pública en aumento y un déficit que ronda el 10%. Las elecciones se centran en dos propuestas diferentes: la perspectiva social de Luiz Inácio Lula da Silva y el enfoque neoliberal del senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.

Situación del Producto Interno Bruto (PIB)

Después de una década de estancamiento económico entre 2011 y 2020, el PIB de Brasil ha mostrado un crecimiento superior al 2% en los últimos cuatro años, aunque este crecimiento se ha debilitado. Según Renan Pieri, profesor de Economía, "el PIB ha crecido por encima de su potencial en los últimos años". En su tercer mandato, Lula comenzó con un aumento del 3,2% en 2023, alcanzando un 3,4% en 2024, aunque las proyecciones para 2025 no superan el 2%.

Intereses elevados y creciente endeudamiento

Una de las razones de la desaceleración es la tasa de interés, que se mantiene entre las más altas del mundo. A pesar de haber caído al 2% durante la pandemia, el Banco Central ajustó las tasas para controlar la inflación, llevando los intereses al 15% en su punto más alto. Actualmente, se encuentran en el 13,75%, lo que ha llevado a un parón en la inversión y a que las familias destinen un tercio de sus ingresos al pago de deudas, un nivel récord. Según Sidney Lima, analista de inversiones, "la combinación de altos intereses y deuda es tóxica".

La deuda pública ha crecido significativamente, cerrando 2022 en un 73,5% del PIB y alcanzando el 82,9% en agosto de este año. El déficit fiscal también se ha duplicado, alcanzando un 9,48% del PIB interanual en agosto, comparado con el 4,68% al final de 2022. Expertos indican que el próximo presidente deberá implementar reformas para controlar el gasto público.

Mercado laboral y control de inflación

A pesar de estos desafíos, el mercado laboral muestra signos de fortaleza, con una tasa de desempleo del 5,3%, en comparación con el 9% en 2022. El número de trabajadores ocupados alcanza un récord de 103,5 millones, aunque la informalidad afecta al 37% de la fuerza laboral. En términos de salarios, el ingreso medio real de los trabajadores se sitúa en 3.777 reales (730 dólares).

En cuanto a la inflación, esta se encuentra en el 4,22% interanual, ligeramente por debajo del objetivo del 4,5%. Sin embargo, muchos ciudadanos sienten que el costo de vida sigue siendo alto, especialmente en comida, que ha visto un aumento del 13% durante el mandato de Lula, frente a más del 50% en la administración anterior.

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