Mundo 30 septiembre 2026 Por Lucía Flores

Aprobada reforma en México que exige nacionalidad única a gobernantes

Este martes, el Senado mexicano dio luz verde a una reforma constitucional que establece que para postularse a la presidencia, gobernaturas o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, es necesario tener exclusivamente la nacionalidad mexicana. La votación fue de 86 a favor y 42 en contra, sin abstenciones, lo que permite que la reforma avance sin cambios a los congresos locales.

La reforma modifica tres artículos de la Constitución, estipulando que quienes aspiren a estos cargos deben ser mexicanos por nacimiento y no poseer ni adquirir otra nacionalidad. Aquellos que ya tengan otra nacionalidad deberán renunciar a ella antes de registrarse electoralmente y probar que ya no tienen vínculos legales con ese país.

Además, los gobernantes no podrán adquirir otra nacionalidad mientras estén en funciones, ni utilizar documentos de identidad o pasaportes extranjeros. También se les prohíbe ejercer derechos políticos que provengan de una ciudadanía fuera de México o solicitar protección diplomática.

La aplicación de estos cambios empezará en el proceso electoral de 2028 y no afectará a quienes ya ocupan alguno de estos cargos al momento de la entrada en vigor de la reforma. El Congreso tendrá 90 días para ajustar la Ley de Nacionalidad y otras normativas electorales, mientras que las entidades federativas deberán hacer lo mismo en ese mismo plazo.

La propuesta fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum el 30 de agosto y anteriorment fue aprobada por la Cámara de Diputados el 22 de septiembre, con un total de 344 votos a favor y 116 en contra. La coalición Morena y sus aliados argumentaron que esta medida es una excepción relacionada con la soberanía, mientras que los partidos opositores opinan que se restringen los derechos de quienes tienen doble nacionalidad, especialmente de aquellos que han emigrado o nacido en el extranjero.

Finalmente, es importante resaltar que, al tratarse de una reforma constitucional, necesitará el apoyo de la mayoría de las legislaturas de las 32 entidades del país para ser oficializada. Este debate sobre la doble nacionalidad no es exclusivo de México, ya que ha surgido en otros contextos electorales en América Latina, donde se cuestiona la compatibilidad de tener dos nacionalidades en funciones de liderazgo político.

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