La vicegobernadora de Santa Cruz, Paola Aguirre, abordó la crisis de desabastecimiento de combustibles en el país, destacando que el verdadero desafío va más allá de simplemente asegurar el suministro de carburantes, pues se trata de erradicar la corrupción inherente al sistema.
Aguirre explicó que la Gobernación tiene la intención de abrir el mercado y facilitar la importación, así como la comercialización y distribución de combustibles, sin asumir el rol de importadora ni reemplazar el control estatal existente.
En sus gestiones con la ANH, YPFB y el sector empresarial, la vicegobernadora planteó que los proveedores internacionales no deben estar vinculados a contratos previos con YPFB, buscando así diversificar las fuentes de abastecimiento.
Aguirre subrayó que su objetivo es asegurar condiciones favorables para más de 50 empresas locales interesadas en participar en el mercado, promoviendo así la transparencia y desmantelando un sistema que ha mostrado ser corrupto y deficitario.
La vicegobernadora criticó la actual gestión de YPFB, mencionando que los problemas que enfrenta la estatal no son recientes, sino que son consecuencia de una falta de exploración durante períodos de bonanza, lo cual ha llevado a una crisis persistente.
Aguirre también destacó la importancia de un mercado bien abastecido para el sector productivo, afirmando que los agricultores y productores necesitan recursos para cosechar y transportar sus productos de manera eficiente.
De cara a futuros encuentros, la vicegobernadora aseguró que la Gobernación mantendrá su postura en la Asamblea de la Cruceñidad, donde se presentará este enfoque ante el Comité Pro Santa Cruz y otros actores relevantes, instando a todos los bolivianos a trabajar juntos para superar la crisis actual.
Se trata de desmantelar un sistema corrupto y deficitario que no ha dado respuesta a la demanda nacional.