En una reciente declaración, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, hizo hincapié en que la caída de individuos clasificados como "peces gordos" tiene que ver con la falta de recursos económicos para sostener los bloqueos, los cuales, según él, perjudican a los productores y a aquellos que requieren atención médica.
Durante un evento en El Torno, Santa Cruz, el mandatario afirmó que es importante diferenciar el derecho a la protesta de la actividad de bloquear caminos, insistiendo en que las demandas sociales deben ser canalizadas a través del diálogo.
Paz expresó que "la protesta en Bolivia es constitucional", pero enfatizó que las acciones de bloqueo son perjudiciales para el país. "Bloquear mata a la patria", remarcó, aludiendo a las repercusiones negativas que estos actos tienen sobre la circulación de personas y el acceso a servicios vitales.
Además, el presidente cuestionó cómo estas medidas de presión obstaculizan el trabajo y el transporte de productos esenciales, así como el acceso a servicios de salud, especialmente en situaciones de emergencia.
Paz lanzó interrogantes sobre quiénes tienen la autoridad para bloquear el desarrollo del país, resaltando que la población busca trabajar y salir de la crisis que enfrenta Bolivia, independientemente de las diferencias políticas.
Finalmente, el presidente subrayó la necesidad de priorizar la producción y la unidad en la nación para afrontar las dificultades económicas, y propuso una nueva metodología de gestión que se base en el sentido común y la cooperación institucional.
"Es más fácil destruir, es muy difícil construir".