Emmanuel Macron, presidente de Francia, instó a que los centros educativos de secundaria reanuden sus actividades el próximo lunes, tras las vacaciones de otoño. Su petición surge luego de semanas de intensas protestas estudiantiles en el país.
En una entrevista difundida en el canal de YouTube HugoDécrypte, Macron enfatizó que es crucial que los jóvenes retornen a las aulas, señalando que las demandas de los estudiantes han sido escuchadas por el Gobierno. "Quiero que los institutos reabran y que se restablezca la calma", afirmó el mandatario.
Después de un mes de movilizaciones y bloqueos, el Gobierno empezó a implementar medidas para abordar las peticiones de los estudiantes, tales como la planificación para reemplazar gradualmente la plataforma Parcoursup, que regula el acceso a la universidad antes de 2028.
Macron admitió que la respuesta del Gobierno ante la crisis no fue lo suficientemente ágil, reconociendo que deberían haber actuado más rápido. Este comentario surgió en medio de la creciente frustración de los estudiantes de secundaria, quienes continuaron movilizándose para expresar su descontento.
Las organizaciones estudiantiles han calificado las acciones del Gobierno como insuficientes y han convocado a seguir con las protestas. Los representantes de estos grupos se reunirán con el ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien ha sido criticado por el uso excesivo de la fuerza policial durante las manifestaciones.
El presidente consideró un "fracaso colectivo" los episodios de violencia ocurridos en las protestas y expresó su apoyo a los estudiantes heridos y a los oficiales de policía involucrados. En relación a los incidentes que dejaron a un joven sin un ojo y a otro con una mano amputada, Macron lamentó profundamente estas situaciones, enfatizando que "nada justifica" tales consecuencias.
Macron también se refirió a la subestimación de las tensiones sociales por parte de los servicios de inteligencia antes del 17 de octubre, cuando se registraron disturbios significativos. A pesar de la gravedad de la situación, el presidente afirmó que no hay justificación para la violencia observada en las protestas.
Los estudiantes planean participar en una cacerolada el viernes y en manifestaciones el sábado junto a sindicatos y el movimiento de los chalecos amarillos, en un contexto de creciente descontento por el aumento del costo de vida y la defensa de los servicios públicos.