Guillermo Justiniano Cortez, de 43 años, fue sentenciado a 30 años de prisión en Palmasola sin posibilidad de indulto por el feminicidio de su pareja, Karen Lorena Opimi Cesari, de 33 años. El crimen ocurrió en Santa Cruz, donde el cuerpo de la víctima fue encontrado enterrado tras una larga búsqueda de seis meses.
Durante el tiempo en que Karen estuvo desaparecida, se difundió la versión de que había emigrado a Chile para trabajar, lo que llevó a sus familiares a buscarla sin éxito. Finalmente, la denuncia de su desaparición llevó a la Policía a investigar y descubrir la verdad detrás del caso.
El 24 de octubre, el hermano de la víctima, Alberto O. C., denunció a Guillermo Justiniano y a Freddy R. P., cuñado de la mujer, ante la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV). La denuncia se basó en audios en los que Freddy admitía que Karen no estaba en Chile y que su pareja la había asesinado.
Las fuerzas del orden local lograron aprehender a Justiniano en la comunidad La Perdiz, en Porongo, y posteriormente, hallaron el cuerpo de Karen en un pozo de dos metros de profundidad en el patio trasero de una casa en la Hacienda El Paisaje, ubicada en la zona de Okinawa.
El informe forense determinó que la causa de la muerte fue asfixia mecánica por estrangulación, con una data de muerte que coincidía con el tiempo que Karen había estado desaparecida. Guillermo Justiniano confesó haber asesinado a su pareja y mencionó que Freddy participó en la tarea de ocultar el cuerpo.
Impacto del caso y condena
Este caso representa uno de los 12 feminicidios reportados en Santa Cruz en lo que va del año, elevando la cifra nacional a 70. Jimmy López, fiscal departamental de Santa Cruz, afirmó que la condena de 30 años reafirma el compromiso del Ministerio Público en la lucha contra la impunidad en casos de violencia de género.
Mientras Guillermo Justiniano ya enfrenta su condena, Freddy R. P. sigue prófugo, y las autoridades continúan su búsqueda por su supuesta implicación en el ocultamiento de los restos de la víctima.